Incorporar en cada envase toda la información relativa a cualquier factor que influye en sus características: cultivo, ubicación de la parcela, tipo de suelo, variedad, patrones, cosechas, requerimientos y normativas de consejos reguladores, permite analizar cada una de las etapas de la elaboración aportando información precisa a la vez que contribuyendo a la expresión del producto. Asociar los registros de cada etapa y analizar los datos históricos de su evolución, optimiza la toma de decisiones y la mejora de la gestión.