El exportador necesita poder monitorizar en una herramienta, el proceso que va del programa de ventas al flete de la mercancía, siguiendo en paralelo la evolución de los acuerdos hasta la entrega y el cobro. Contemplando todos los criterios que influyen en la efectividad de las operaciones, permite distinguir el margen de contribución de cada operación, aislada de efectos temporales como por ejemplo el cambio de divisa, retrasos en las entregas, reclamaciones o cambios de tarifas de proveedores.